Un seguro de vida cubre los riesgos de muerte natural o accidental y tiene coberturas adicionales por los riesgos de incapacidad total y permanente, renta por incapacidad total temporal y enfermedades graves, entre otros.
Existen dos tipos principales de seguro de vida: a plazo y permanente. Los dos ofrecen protección en forma de un beneficio por fallecimiento pagado a los beneficiarios; sin embargo, la cobertura a plazo es temporal y solamente dura una cierta cantidad de tiempo, mientras que la cobertura permanente dura toda tu vida, hasta que el cliente decida cancelar el seguro.
En promedio, las sumas aseguradas de un contrato de seguro de vida pueden ir desde los $100,000.00 hasta los $7,000,000.00. Sin embargo, de acuerdo a cifras actualizadas del INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía), solamente el 13.1% de las personas entre los 18 y 70 años tienen esta póliza.
